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El reto del estudiante UV

Junio 2017

La vida de un estudiante suele ir acompañada de retos y uno muy importante, si no el más importante, es obtener buenas calificaciones. Sin embargo, cuando los medios que tendrían que impulsarte a luchar por esa meta, se convierten en retos mismos: alimento, hospedaje, transporte o material de la carrera, el reto más importante es ahora superarlos sin que las calificaciones se vean afectadas.

Así indicaron los becarios de la Fundación UV, Juan Carlos Morales, Miriam Guarneros, Iram Rodolfo Rudecino, Mireya Tetla Tepixtle y Miguel Ángel Fernández, quienes también señalaron que, si el reto más importante de un estudiante es resolver sus necesidades sin descuidar sus labores académicas (y no sólo resolver sus necesidades) es porque, qué caso tendría resolverlas si cuando lo haces descuidas el propósito inicial: el académico.

Para Juan Carlos, de Comitán, Chiapas, sexto semestre de Licenciatura en Químico Farmacéutico Biólogo, una de las dificultades como estudiante es compartir el lugar en donde vives: “a veces la disponibilidad y la repartición de gastos se complica: los servicios, la comida, la limpieza; a veces no se compran artículos ni para la casa ni para uso personal”.

“El gasto más fuerte -continúa Juan Carlos- es el gas, pues no sabes cuándo se va a terminar. Estás con los gastos justos y de repente se acaba, y son 300 pesos; un gasto fuerte que hay que sacar, considerando, también, todos los otros gastos. Llegas a clase pensando: de dónde voy a sacar ese dinero”.

Mireya, de Tequila, Zongolica, octavo semestre de Licenciatura en Pedagogía, comentó que, para evitar el costo elevado del alquiler, tuvo que vivir tres años en un albergue, en donde, como ella misma señaló, “la condición de vivir ahí era que tenías que participar en marchas, huelgas y pedir subsidios, lo cual me quitaba mucho tiempo para el estudio”.

Iram, de Martínez de la Torre, sexto semestre de Licenciatura en Enfermería, señaló que otro de los retos que hay que superar se encuentra en el material de la

carrera: “debemos usar uniformes,clínico y comunitario, y cada uniforme cuesta 600 pesos, además hay que tener seis uniformes para cualquier ámbito hospitalario y mantenerlo siempre limpio”.

Sobre el mismo reto, Miguel Ángel, de Xalapa, sexto semestre de Licenciatura en Psicología, mencionó que el material de su carrera consiste en antologías, comprar libros y sacar copias, y que en ello destina alrededor de dos mil pesos semestrales, situación ante la cual comentó: “lo que me ha funcionado es sacarle copias a la mitad del libro o sólo a lo que se va a ocupar; trato también de buscar a alguien que haya cursado la materia, le pido prestada la antología y ya sólo le saco copia a lo nuevo que se haya incluido”.

También para Miguel, el transporte es otro de los retos que hay que superar: “de mi casa a la Facultad de Psicología son 40 minutos en camión y hay que tomar dos camiones; sin embargo, a veces prefiero caminar una de las dos rutas y la otra recorrerla en camión, aunque haga una hora y media de camino; una vez tuve que tomar un taxi para llegar a un examen, y lo hice, pero desacompleté mis gastos para los siguientes días”.

La alimentación es uno de los retos que más exige estrategias. Para Iram, por ejemplo, es preferible hacer comida en casa, “pues si comes en una fonda, comes poco y al rato te da hambre otra vez”. En cambio, para Juan, “es más caro comprar comida y hacerla en casa, que comprar comida ya hecha, o comer fuera, pues no puedes comprar sólo una rodaja de tomate o un pedazo de jamón, y si compras más y no se acaba lo que compras, se echa a perder”.

Miriam también aportó al tema y dijo que en muchas ocasiones su comida del día es “una torta de 15 pesos y un agua de 10, y si me salgo de ese presupuesto, pues pongo en riesgo otras áreas de mi vida; a veces la comida de los hospitales sobra y, pues en lugar que la tiren, tenemos acceso a ella”. Iram señaló al respecto que es muy común hacer una sola comida al día, “en ocasiones hasta la misma cena te basta para no desayunar y llegar a la comida”.

Como se ha podido apreciar, el reto más importante de un estudiante, al no tener cubiertas sus necesidades de base, no puede ser obtener una buena nota, sino que es todavía más: resolverlas sin perder el propósito inicial: la buena calificación; no puede ser sólo resolver lo académico porque necesita resolver necesidades y si sólo resuelve necesidades, en descuido del ámbito académico, será mejor desertar.

Frente al reto de ser estudiante, los becarios de la FUV, del apoyo que reciben del Programa de Beca, expresan: “te deja respirar”, “significa confianza; sientes esa seguridad de que va a llegar; cuando sabes que tendrás la beca, te sientes más seguro”, “sabes que un día vas a comer un poco más que otros días”, “te permite organización”, “te saca del apuro”.

Para contribuir a la formación universitaria de los estudiantes de la UV, invitamos a los interesados a participar como benefactores en el Programa Becas de la Fundación UV, (https://www.fundacionuv.org/que_hacemos/becas/?tipo=1), mediante la campañas Adopta un Becario y Siempre Universitarios (https://www.fundacionuv.org/que_hacemos/becas/?tipo=2), la primera permite que se apoye el semestre completo de un estudiante, la segunda, hacer pequeños donativos al programa.